Mensaje del delegado

EDUCAR MERECE LA PENA

A lo largo de nuestra vida nos damos cuenta de la importancia que ha tenido en nosotros y otras personas el haber recibido una educación adecuada. Estamos en el mes de enero y nos sentimos agradecidos a tantas personas que nos hicieron el bien mediante su vocación educadora: padres, amigos, catequistas, maestros… D. Bosco nos decía que su sistema pedagógico había surgido no en la oficina sino en su vida diaria con aquellos muchachos que la Providencia le encomendó. ¿Qué tenía D. Bosco que sabía extraer de cada joven lo mejor?  Cuando estudiamos su vida nos damos cuenta que la libertad que concedía a sus muchachos no estaba exenta de las responsabilidades que debían asumir. D. Bosco también supo poner los límites necesarios que ayudaban a canalizar adecuadamente las decisiones tomadas. Pienso que nada educa más que el AMOR, entendido éste como una proexistencia (vida a favor de…), como una donación. Alguien ha hablado de la fuerza curativa del amor… El amor puede curar enfermedades físicas y del alma; una condición..,  que sea un verdadero amor, no de rebajas. Cuando alguien que nos ama de verdad,  nos exige responsabilidades, las aceptamos incluso cuando van contra nuestros propios gustos.  Sigamos educando y amando; es posible que los frutos no los veamos enseguida ya que es una inversión a largo plazo, pero eso no nos debe preocupar. Con D. Bosco digamos: “He consagrado mi vida a la juventud, porque de su educación depende la felicidad de una nación”.


Con el aprecio de siempre.

Miguel Ángel Fernández, sdb

LA SANTIDAD DE CADA DÍA: 2ª parte y última

En nuestra Familia Salesiana existen una gran diversidad de personas que han vivido en grado heroico las virtudes y se han santificado en la vida diaria. Son notas musicales diversas cada una, pero, a la vez, forman una melodía armoniosa. Todo ello nos lleva a percibir la huella de Dios en el carisma salesiano. Nos sentimos dichosos que Él nos haya dado un estilo concreto de vivir y alcanzar la santidad. En este sentido, tenemos nuestra responsabilidad para que la huella divina que ha dejado en nuestra Familia, se vaya comunicando y ampliando. En el proyecto de Salvación que Dios tiene se fijó en cada uno de nosotros, quiso darnos a Don Bosco como iniciador de un carisma que generosamente se nos ha ofrecido. Los santos y santas de nuestra Familia han sabido vivir y transmitir este estilo para el bien de la Iglesia y lo han hecho de forma diversa según las diversas culturas y personas.

LA SANTIDAD DE CADA DÍA

LA SANTIDAD DE CADA DÍA (1ª parte)

Se me pide que escriba algo de esta realidad. Dicen los expertos que para hablar o escribir sobre algo es necesario tener experiencia de lo que se trate, o por lo menos, reconocer humildemente las limitaciones… Este segundo aspecto es mi caso.

No se nace santo, sino que Dios ofrece la posibilidad de conseguirlo no con un mero voluntarismo sino con la gracia divina.

AVANZANDO JUNTOS HACIA…

Cuando iniciamos un camino con frecuencia nos quedan ciertos interrogantes: ¿Llegaremos bien? ¿Cómo nos acogerán? ¿Podremos aclimatarnos a las nuevas circunstancias? ¿Qué será de la familia que dejamos atrás? ¿Conseguiremos los objetivos propuestos?… Todo ello es normal y forma parte de nuestra búsqueda de otras realidades que queremos alcanzar. La persona que se queda en su “conservadurismo” tiende a tener el mismo rostro y corazón y llega a morir de inanición creativa.

¿Hablamos mal de los demás?

¿Hablamos mal de los demás?

Quien juzga a un hermano, se equivoca y terminará por ser juzgado del mismo modo. Dios es “el único juez” y quien es juzgado podrá contar siempre con la defensa de Jesús, el primer defensor. Esta ha sido la reflexión que el santo padre Francisco ha meditado hace pocos días en la Santa Misa que suele celebrar en Santa Marta.  Con frecuencia, podemos caer en esta debilidad que tanto daño hace  al que la realiza como al que la sufre, ya sea una persona o una comunidad.

Generosidad y educación

Al igual que muchos cubanos pude ver la película “Conducta”. Me causó una grata impresión y espero poderla ver otra vez. Según iban pasando las imágenes por mi retina una sensación de gratitud hacia la profesora mayor se iba gestándose en mí al percibir la confianza que ella depositaba en sus alumnos y estos en ella. Es de esas películas en las que uno agradece la vida del educador.

Crisis y Resurrección

Dicen que cada uno “cuenta la feria como le va en ella”. Cuando hablamos de crisis en nuestro querido planeta es muy posible que no se hable con los mismos parámetros ya que unos se refieren exclusivamente en términos económicos y otros a necesidades existenciales. Los primeros se quejan de que sus ganancias, que son millonarias, han “descendido”; los otros afirman que no se puede vivir con un CUC al día.

Caminando…

Caminando…

El gran poeta  español, Machado,  nos dijo que: “Caminante no hay camino, se hace camino al andar”. La poesía nos lleva a apreciar y a experimentar la gran riqueza que la vida encierra. Es una lástima que dediquemos tan poco tiempo a la sana lectura y, concretamente, a la poesía. Si bien es verdad que primero hay que vivir y después filosofar, también es necesario el cultivar cierta sensibilidad hacia lo bello, lo estético; si no es así, poco a poco nos embrutecemos ya que se llega a perder ese espíritu de contemplación  que es característico del ser humano.

EL GOZO DEL EVANGELIO

Acabo de leer la exhortación apostólica postsinodal Evangelii Gaudium del santo padre Francisco sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual. Realmente merece la pena su lectura y trabajo en los diverso grupos. Como salesiano me he fijado si se refería en algún momento a los jóvenes.

ALGUNOS NOMBRES…

ALGUNOS NOMBRES…

Debido a la vida tan compleja que con frecuencia llevamos, surge la necesidad de asesorarnos con algunos profesionales o con personas a las que queremos y somos queridas por ellas. Algunas cuestiones  son de tipo técnico, financiero… Otras son de tipo sentimental, espiritual o vocacional. En estas últimas, Don Bosco también tuvo la necesidad de algo de lo que hoy se habla bastante  y es el acompañamiento. Nombres como Mamá Margarita, su tío Miguel, D. Calosso, Luis Comollo, Don Cafasso… son algo más que un nombre para Don Bosco y es que los nombres alcanzan cierta densidad cuando detrás de esos signos gráficos o sonoros hay una experiencia de vida.