Marco teológico pastoral de la visita de la urna de San Juan Bosco a Cuba

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En nuestra querida tierra cubana estamos viviendo un Trienio preparatorio para la Celebración de los 400 años, en el 2012, del hallazgo y presencia de la Virgen de la Caridad del Cobre en medio de nuestro pueblo. Estamos unidos como Iglesia cubana al clima de la gran Misión Continental, a que nos llamó la V Conferencia del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, realizada en Aparecida en el 2008, convocando a revivir el ser discípulos y misioneros de Jesucristo para que nuestros pueblos en Él tengan vida abundante.

Providencialmente, la Congregación Salesiana conmemora en este ambiente, los 150 años de su fundación con la preocupación de “volver a Don Bosco”. Para eso, el Rector Mayor tomó la iniciativa de hacer peregrinar a Don Bosco por todos los pueblos, que él había soñado evangelizar por medio de sus hijos. No físicamente, sino en una Urna que contiene una réplica de su cuerpo y una Reliquia de su brazo derecho.

Viene con la ilusión de colaborar para que todos descubran el sentido de la vida como él la vivió; con espíritu de alegría, optimismo, esperanza y una fe profunda en el Señor de la historia: “Jesucristo, que será el mismo ayer, hoy y siempre”.

Junto a María de la Caridad del Cobre quiere también hacer realidad la frase: “La Caridad nos une”.

¿Qué celebra la Iglesia Católica y la Familia Salesiana?

El 16 de agosto de 1815 nace un niño llamado Juan Bosco en la localidad de “los Becchi”, muy cerca de Turín, Italia, que sería ordenado sacerdote a los 26 años de edad, el 5 de junio de 1841. Años después, en la tarde del 18 de diciembre de 1859 en el oratorio de San Francisco de Sales, Valdocco, Turín, algunos jóvenes se reunieron en la habitación de Don Bosco con el único propósito de preservar y promocionar el espíritu de la verdadera caridad para la labor de los oratorios a favor de los jóvenes abandonados en riesgo. “El grupo reunido” - escribió el cronista nombrado-, “decidió después formar una asociación o congregación con el propósito de promover la gloria de Dios y la salvación de las almas, especialmente de los que más necesitan la instrucción y la educación, y al mismo tiempo proporcionar a los miembros la ayuda para lograr su propia santificación”. Por esto se puede considerar 1859 como el año de la fundación de la Congregación Salesiana con Don Bosco a la cabeza. Fundador también de los Salesianos Cooperadores, laicos inmersos en medio del mundo, y de la Asociación de Devotos de María Auxiliadora. Cofundador de las Hijas de María Auxiliadora. Fue canonizado como Santo el 12 de abril de 1934 por el Papa Pío XI.

Esta breve historia ha sido motivo de que en el año 2009 se celebraran los 150 años de la Congregación Salesiana y el centenario de la muerte de Don Rua, primer sucesor de Don Bosco. En este mismo año se inició además el quinquenio de preparación para la celebración en el año 2015 de los 200 años del nacimiento de San Juan Bosco. Todas estas celebraciones tienen la intención de hacer realidad el lema fundamental en su vida: “Dame almas y llévate lo demás”.

El natalicio de este hombre, Santo, que vivió para los jóvenes, es signo de la presencia de Dios y ha sido uno de los regalos más grandes, que Dios ha hecho a los jóvenes. Su estilo fue muy particular para la época que le tocó vivir, discípulo ardiente del Maestro; evangelizador y promotor de la juventud más pobre y necesitada. Su carisma ha marcado a miles de hombres y mujeres en todo el mundo, y también en Cuba.

El Rector Mayor de la Familia Salesiana, el Padre Pascual Chávez Villanueva, quiso que la preparación espiritual para esperar el bicentenario de su nacimiento, estuviera precedida por el recorrido de una Urna, que contiene una réplica del cuerpo del santo, junto a una reliquia de su brazo derecho, que está colocada en el pecho.

Esta Urna inició su recorrido en Roma, la capital de Italia y de ahí ha pasado a varios países latinoamericanos: Chile, Argentina, Uruguay, Brasil y desde Venezuela llegará a tierras cubanas el día 17 de junio del presente año 2010. Estará con nosotros hasta el día 21 de junio.

Multitudes de personas han estado cerca de la réplica del cuerpo del Santo, han rezado al Señor implorando su intercesión; avivando la devoción en todos aquellos que aprecian y quieren la obra salesiana; despertándola en otros, hombres y mujeres, que quizás con el paso de la reliquia comiencen a querer al Santo de la Juventud.

¿Por qué celebrar este bicentenario con el recorrido de una Urna con la réplica del cuerpo de San Juan Bosco?

En el momento de la muerte de Don Bosco, un artista de Turín hizo una mascarilla de su rostro y de sus manos, que luego reprodujo en yeso; posteriormente, se realizó una réplica del cuerpo completo del Santo depositándolo en una Urna que contiene reliquias de su cuerpo físico. Esta se encuentra en un altar lateral en la Basílica de María Auxiliadora de Turín; templo construido por Don Bosco a su amadísima Maestra. El rostro y las manos son las partes visibles del cuerpo.

En este lugar se celebra la Eucaristía y se puede pasar por detrás de la Urna allí colocada, quedando la persona muy cerca de la réplica del cuerpo del Santo. Es un lugar muy querido, pues recuerda su vida y su obra, envuelto en una mística especial.

La Urna que nos visitará es una copia de la que se encuentra en Turín, con las mismas dimensiones. Este hecho trae consigo un mensaje para todo el mundo, y en particular para los cubanos: No dejen de trabajar por la juventud; en ella está la fuerza para transformar las realidades temporales negativas en propuestas positivas; la juventud debe ser la protagonista de su propia historia de salvación. “Salvemos a la juventud para salvar al mundo”. “Salvemos a la juventud para salvar a Cuba”.

El Capítulo XXVI de la Congregación Salesiana celebrado recientemente, propone “Volver a Don Bosco”, volver a las raíces de su carisma, con la urgencia de evangelizar y convocar al compromiso participativo en favor de la juventud, sobre todo la más pobre y necesitada. Se pensó que un recorrido con la Urna que llevara una copia del cuerpo del Santo será una fuerte motivación para lograr estos objetivos.

Una reliquia de parte del cuerpo de Don Bosco.

Una reliquia en la Iglesia Católica es una parte del cuerpo de un Santo o cosa que por haberle tocado es digna de veneración. Visto con fe no es exagerado afirmar que “Don Bosco nos visita” en una reliquia, de su mano derecha, que tanto bien hizo, tanto consoló, sanó, apoyó y bendijo. Este recorrido de la Urna por el mundo cumple el sueño misionero de San Juan Bosco, su preocupación por las misiones: América, África, Asia, etc. Ir a todos los rincones del mundo, eso anhelaba.

Hoy se está cumpliendo este sueño. Al cabo de los 200 años de su nacimiento, visitará todos los continentes. Su afán incansable era llegar a la juventud. Por eso dijo: “A mí me basta que Ustedes sean jóvenes para que los ame con toda mi alma… Yo por Ustedes estudio, trabajo y vivo, por Ustedes estoy dispuesto, incluso a dar mi vida”… “Tengo prometido a Dios, que incluso mi último aliento será para mis queridos jóvenes”.

Hizo realidad para ellos y para sus devotos, la frase de San Pablo a los Filipenses: “Por lo demás, hermanos, fíjense en todo lo que encuentren de verdadero, de noble, de justo, de limpio, en todo lo que es hermoso y honrado. Fíjense en cuanto merece admiración y alabanza. Todo lo que han aprendido, recibido y oído de mí, todo lo que me han visto hacer, háganlo. Y el Dios de la Paz estará con Ustedes”. (1)

Todas estas enseñanzas y la vida del propio Don Bosco se hacen más presentes, cobran mayor vigor, con la visita de la Urna que contiene una reliquia suya.

¿Para quién es esta celebración?

La celebración del paso de la Urna por Cuba es un acontecimiento para toda la Iglesia cubana, y también, ¿por qué no?, para todo el pueblo. Todos estamos invitados: obispos, sacerdotes, diáconos permanentes, religiosas y religiosos, miembros de Institutos seculares, seminaristas y postulantes de todas las órdenes y carismas.

Es una invitación y llamada a los laicos, a las familias y especialmente a las nuevas generaciones de niños, adolescentes y jóvenes, a los que San Juan Bosco desde esta Urna les quiere decir unas palabras al oído: “sean seguidores de Jesús y de María”. Sean verdaderos discípulos y misioneros de Jesús, capaces de renovarse y encontrar las fuerzas necesarias en la Eucaristía, para desde una espiritualidad encarnada en nuestra realidad, generen vida abundante, haciendo presente el testimonio de las Bienaventuranzas.

También es una gran fiesta para toda la Familia Salesiana que peregrina en Cuba aportando lo mejor de sí para construir el Reino de Dios aquí y ahora:

* 20 Sacerdotes Salesianos (SDB) y 14 jóvenes en diferentes etapas de formación distribuidos en cinco Casas Salesianas: Habana Vieja, La Víbora, Santa Clara, Camagüey y Santiago de Cuba.
* 19 Hijas de María Auxiliadora y 2 vocaciones, están presentes en cuatro diócesis: Ciudad de la Habana, Matanzas, Camagüey y Bayamo Manzanillo.
* 2 Voluntarias de Don Bosco (VDB) que desarrollan su vocación como laicas consagradas en medio del mundo.
* 79 Salesianos Cooperadores y 55 aspirantes en formación que organizados en 8 Centros Locales ofrecen su trabajo en las diferentes pastorales priorizando la Juvenil.
* 538 Personas promesadas dentro de la organización ADMA (Asociación de Devotos de María Auxiliadora fundada por San Juan Bosco) y 53 personas en formación.
* 751 Ex -alumnas de los Colegios de las Hijas de María Auxiliadora que existieron en Cuba, que viven el carisma salesiano con el grato recuerdo educativo de su infancia y juventud.
* 280 Ex -alumnos de los colegios de los Padres Salesianos.
* 500 Jóvenes, juveniles y adolescentes organizados en los Centros Juveniles.

Existe también un número apreciable de parroquias y capillas que no están en manos de la familia salesiana y sin embargo tienen como patrono a Don Bosco. En ellas existe mucha devoción por él, celebran su Fiesta Patronal con gran entusiasmo y fervor. En número mayor existen también los templos que tienen en sus altares una imagen del Santo.

El paso de la Urna por Cuba: una llamada y un compromiso.

Don Bosco llama a todos los cristianos en Cuba y a todos los hombres y mujeres de buena voluntad a construir la Civilización del amor, del perdón, de la reconciliación y de la paz.

Nuestros jóvenes tienen “sed de espiritualidad y anhelan superarse” (2), a la vez “reconocen su fragilidad, inconstancia y falta de generosidad”. La familia que los alberga “atraviesa situaciones de vida muy difíciles” (3); para algunos resulta no una familia que vive en comunión y fraternidad sino todo lo contrario. El medio social muchas veces se torna hostil y sin una esperanza de futuro para ellos. ¿Qué hacer ante esta realidad?

“Ora y Labora”. Dos palabras sencillas con las que San Juan Bosco inicia su espiritualidad y que progresivamente imprimió en el corazón de sus discípulos; unificándolas en este otro lema “el trabajo es oración”; actualmente se pudiera traducir como “lo contemplativo en la acción” y “la espiritualidad de lo cotidiano.

Orar la vida, lo cotidiano….

La primera misión que un apóstol recibe es compartir su vida con el Maestro. Nos llama para que estemos con Él. En el apostolado, el “compartir” se da antes de “ser enviado”; esta compañía de Jesús viene antes que predicar. Jesús no confía su Evangelio a alguien que no ha entregado su vida a Él. (4)

Orar para dar gracias a Dios: “Bendito sea Dios. El Dios de la Alianza, rico en misericordia, nos ha amado primero; inmerecidamente, nos ha amado a cada uno de nosotros; por eso, lo bendecimos, animados por el Espíritu Santo… que nos fortalece con sus dones en nuestro camino de discípulos y misioneros” (5).

Orar con un sentimiento de gratitud a Dios por habernos regalado en Don Bosco a un Padre y un Maestro que trascendió los tiempos, los lugares, las generaciones y las clases sociales.

Orar para dar gracias a Dios por la presencia desde 1917 de la familia salesiana en Cuba, que ha llevado con alegría y entusiasmo un esmerado trabajo en favor de niños, adolescentes y jóvenes durante noventa y tres años.

Orar por nuestra Patria para que encuentre caminos novedosos que promuevan el bien común, la dignidad de la persona, la responsabilidad y la participación solidaria en plena libertad.

Trabajar orando, contemplando la vida y gustando del trabajo…

Para ser apóstoles, primero hay que ser discípulos. Felipe, Andrés, y los otros miembros del primer grupo apostólico fueron llamados por Jesús, de uno en uno, por su nombre: “así vinieron a Él”, los doce: “ellos serían sus compañeros para ser enviados a predicar” (6).

Trabajar educando. “La educación salesiana, en la transmisión de la fe y de los valores, parte siempre de la situación concreta de cada persona, de su experiencia humana y religiosa, de sus angustias y ansias, de sus alegrías y de sus esperanzas, privilegiando siempre la experiencia y el testimonio” (7). Educar desarrollando las capacidades y cualidades de la persona para promoverla y ganarse su pan.

Trabajar evangelizando. “Como evangelizadores conocemos y buscamos la meta: llevar los jóvenes a Cristo. Acompañarlos en su proceso de maduración” (8). Volver a Don Bosco, mirando las exigencias, desafíos, necesidades que experimentan nuestros jóvenes cubanos, para dar respuesta con la creatividad que a él lo caracterizaba.

Don Bosco nos invita a trabajar por la juventud. Responder a las exigencias de nuestros tiempos, realidades y destinatarios. Volver a Don Bosco para partir de él. La urgencia de evangelizar y las nuevas necesidades y desafíos requieren de novedosos itinerarios y caminos que abran paso a la esperanza, la alegría, los sueños de las nuevas generaciones de cubanos.

Invita a estar presentes en el mundo de la cultura, en los modos de vida y realización de las personas. “La urgencia de evangelizar permite ver a todo el mundo como tierra de misión, con los ojos y el corazón del educador, sabiendo que no existe una auténtica evangelización si no penetra en el alma de la cultura” (9). “El criterio de predilección a que nos llama debe ser: “dar más a aquellos jóvenes cubanos que tienen menos”.

Ella lo ha hecho todo.

Fueron las palabras de San Juan Bosco. No honró a la Virgen bajo un título particular, sino como Consoladora por ser la Patrona de su ciudad natal, Turín; como Inmaculada como ideal para sus jóvenes y en el clima de la proclamación del dogma de la Inmaculada Concepción. Más tarde como Auxiliadora de los Cristianos por los tiempos difíciles que atravesaba la Iglesia.

También hoy, la presencia de su reliquia nos invita a mirar a María, Madre de todos los cubanos, a tenerla muy presente en todas nuestras alegrías y penas, angustias y esperanzas, recordándola como Madre de la Caridad, Madre del Amor, que estará presente en todos los momentos de nuestra vida.

San Juan Bosco ha fascinado a múltiples generaciones de jóvenes, de familias. El agradecimiento será eterno, porque ha llevado adelante un proyecto de amor, ha hecho realidad el Amor de Dios. Hoy le pedimos a Don Bosco:

“Quédate siempre en medio de nuestro pueblo cubano”

Bibliografía:

1.- Santa Biblia Carta de San Pablo a los Filipenses, Cap. 4, 8-9.

2.- Plan Global de Pastoral, Marco de la realidad No 9.

3.- Idem No 10.

4.- Santa Biblia. Hechos 1, 21-22.

5.- V Conferencia general del Episcopado Latinoamericano. Aparecida No 23.

6.- Santa Biblia. Marcos 3, 13 - 19.

7.- Discurso Clausura del Capítulo XXVI de la Congregación Salesiana. P. Pascual

Chávez, Rector Mayor, Año 2008.

8.- Idem.

9.- Revista Salesianos 2010. Artículo del Padre Pascual Chávez.

Santa Clara, 18 de febrero 2010.