San Juan Bosco - La Víbora (La Habana)

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La iglesia San Juan Bosco, en la V√≠bora, yergue su torre muy atrevidamente por encima de todas las fabricaciones de sus alrededores, hasta tal altura que se ve desde una distancia de millas, proclamando a todos que en la calle Santa Catalina hay una iglesia. Fue comenzada en 1944 y terminada en 1947. Es de f√°cil acceso por el paradero de √≥mnibus a su lado, que a su vez puede ser molestia a los fieles en misa. Est√° fabricada en la cumbre de una colina, y por este motivo, quiz√°s, no le han dado elevaci√≥n sobre el nivel de la calle. Esto ha sido un error, porque la estructura da la impresi√≥n de otro tipo de edificio. Est√° bastante retirada de la calle, con una peque√Īa entrada de autom√≥viles.

El maestro de obras de esta iglesia, ayudado seguramente por los sacerdotes de la misma, ha hecho una composici√≥n espacial excelente. Tiene planta basilical, con su clerestorio y sus hileras de columnas sencillas de hormig√≥n, dividiendo la iglesia en tres naves. El altar mayor que se ve bien enfocado est√° a plena vista de la nave central, y suficientemente visible de las naves laterales. El altar mayor es sencillo, bien destacado en el contraste de m√°rmol blanco de la mesa del altar, con el m√°rmol verde de un retablo sencillo.¬† Es lit√ļrgico en el n√ļmero de velas, pero el crucifijo, colocado debajo del baldaquino del Sant√≠simo no se destaca claramente. Las proporciones del altar mayor son buenas para la comodidad del celebrante. Rodeado por un comulgatorio s√≥lido y fuerte de m√°rmol, que corre por los tres lados, el presbiterio es amplio y bien pensado, dejando lugar para los muebles necesarios y para las ceremonias.

El elemento de la iglesia que m√°s llama la atenci√≥n es su torre, especialmente por sus proporciones. Por fuera la torre domina, casi aplasta la iglesia por su elevaci√≥n, su masa y su concepci√≥n. No est√° en nada proporcionada ni al estilo ni a la estructura de la iglesia. Los motivos y l√≠neas est√°n mezclados, terminando en una masa de concreto que luce muy pesada para la estructura. Una cruz muy peque√Īa corona esta torre. Est√° hecha de cemento y vidrio para ser iluminada de noche.

Un fresco en marco de cemento fundido, de tama√Īo grande, salta a la vista al entrar a la iglesia. El asunto es caracter√≠stico de la vida santa de San Juan Bosco, en colores un poco brillantes, que chocan en grado m√≠nimo con los dem√°s elementos que no tienen color, o que son muy suavizados. El adorno arquitect√≥nico es muy escaso, tratado todo con sencillez, y simplificaci√≥n de forma, y los mismos elementos estructurales sirven de adorno. Algunos frisos de car√°cter rom√°ntico corren a lo largo¬† de la iglesia, en la base del clerestorio, y por las paredes de las naves laterales. Es sim√©trica en todos sus detalles, de concepci√≥n sencilla dictada, tal vez, por la econom√≠a.

Por fuera, lamentablemente, el edificio no es convincente, principalmente por la falta de altura sobre el nivel de la calle.  Los elementos ornamentales de carácter romántico que adornan las ventanas de la fachada y las aberturas del pórtico no dan distinción ni solemnidad a la iglesia. La fachada es muy convencional y podría servir igualmente para una escuela u otro tipo de edificio.

La torre tiene más motivos ornamentales que la iglesia entera. Motivos góticos, motivos románticos y contemporáneos, de concreto moldeado, se ven en los arcos de medio punto, arcos ojivales, líneas y tracerías góticas y románticas. Estéticamente es muy grande para las proporciones de la iglesia. La cruz de concreto fundido, y de vidrio para iluminarse de noche, casi no tiene brazos, está muy achatada y pierde carácter.

Los Salesianos en La Víbora

En 1941 al ver el sesgo que iban tomando las relaciones del Patronato de la Instituci√≥n Incl√°n con los Salesianos, el Padre Pedro Savani, Inspector Salesiano, con aprobaci√≥n del Consejo Inspectorial y el debido permiso del Padre Eneas Tozzi, Representante entonces del Rector Mayor, se compr√≥ un lote de terreno situado en la Avenida Santa Catalina, proyectando la construcci√≥n de una iglesia p√ļblica en honor de Mar√≠a Auxiliadora, ya que la capilla de la Instituci√≥n Incl√°n estaba dedicada a Ella; pero despu√©s se determin√≥ dedicarla a San Juan Bosco porque la de Compostela, en la Habana Vieja, ya estaba dedicada a Mar√≠a Auxiliadora. El tiempo ha confirmado la conveniencia de este cambio.

Como se pensó, además de una residencia y futura obra salesiana para la juventud al lado de la iglesia, se fueron comprando más lotes de terreno adyacentes al primero.

Cuando a mediados de 1942 ya se determin√≥ abandonar la Instituci√≥n Incl√°n se pens√≥ en los planos de la nueva iglesia y residencia, los que quedaron aprobados en octubre de ese a√Īo. En marzo de 1943 se bendijo y se puso la primera piedra con gran solemnidad y concurso de p√ļblico; la ceremonia la llev√≥ a cabo Monse√Īor Manuel Arteaga, Arzobispo de la Habana, con la presencia de Don Eneas Tozzi, representante del Rector Mayor; Monse√Īor Alfredo Llaguno, P√°rroco de San Francisco de Paula, quien hizo el discurso de ocasi√≥n; y el Padre Pedro Savani celebr√≥ la Misa de campa√Īa.

El salesiano Miguel Ceccobelli se encarg√≥ de la obra y los trabajos procedieron con bastante rapidez a pesar de la dificultad de los tiempos por la escasez de materiales a causa de la guerra mundial, especialmente cemento y cabillas, crisis que se pudo sortear con la campa√Īa del “Saco de Cemento” y del “Metro Cuadrado”, etc., y por medio de pr√©stamos sin inter√©s facilitados por personas amigas del barrio.

En agosto de 1943 se pudo trasladar la residencia Inspectorial de la calle Vista Alegre 420, a las habitaciones adyacentes a la iglesia en construcción.

En noviembre del mismo a√Īo se adquiri√≥ el terreno grande de 1.668 m. al lado izquierdo de la iglesia donde parqueaban las guaguas de la ruta 14, que una vez libre de esa ocupaci√≥n se cerc√≥ con muro en el a√Īo 1951, como se ve hoy d√≠a.

El 28 de agosto de 1943 se hizo el traslado de la capilla en forma solemne llevando en procesión la imagen de San Juan Bosco, con mucho concurso de gente y entusiasmo que no logró impedir la copiosa lluvia que cayó a primeras horas de la tarde; se colocó en el altar provisional de la nave derecha de la iglesia que ya estaba preparada para el culto, mientras se continuaba el resto de la construcción.

El 11 de junio de 1944 el Exmo. Y Rdmo. Monse√Īor Manuel Arteaga, Arzobispo de la Habana, bendijo el nuevo altar de m√°rmol de Mar√≠a Auxiliadora para el cual hab√≠a donado mil pesos; la fiesta result√≥ magn√≠fica y con gran concurso de fieles.

En diciembre, del mismo a√Īo, se coloc√≥ el gran cuadro de San Juan Bosco del altar mayor, obra del pintor camag√ľeyano Eberto Escobedo, costeado por Monse√Īor Pittini. El 10 de febrero, con ocasi√≥n de la fiesta externa de San Juan Bosco, lo bendijo Monse√Īor A. Llaguno.

El 1¬ļ de abril de 1945, Pascua de Resurrecci√≥n, se bendijo el altar del Sagrado Coraz√≥n de Jes√ļs, donado por la viuda de Pep√≠n I. Rivero, Director de “El Diario de la Marina”. En a√Īos sucesivos se fueron colocando los dem√°s altares laterales costeados por distintas familias, seg√ļn puede verse por las placas que lo indican.

Trasladado a G√ľines el padre Ceccobelli, SDB, por raz√≥n de su salud, le sucedi√≥ el Juan Fioroni, SDB, en septiembre de 1945, quien continu√≥ la obra del antecesor para terminar el ornato de la iglesia; en primer lugar, la construcci√≥n del altar mayor de m√°rmol que se inaugur√≥ y bendijo en mayo de 1946 contribuyendo a cubrir su costo el se√Īor C√©sar Rodr√≠guez y se√Īora y la familia D√≠az Albertini; el se√Īor Coronel Pablo Cruz y se√Īora; el se√Īor Alfredo Garc√≠a y se√Īora; la familia Men√©ndez Fl√≥rez; el se√Īor Celestino Cacheiro y la se√Īora viuda de Dehogues.

Don Fioroni, prosiguió la construcción de la esbelta torre e hizo gestiones para la compra de las campanas y de un reloj para la misma que consiguió en San Luis de Potosí (México). Para agosto de 1947 quedó terminada la construcción, las campanas colocadas e instalado el reloj de cuatro esferas con sus campanas.

Arquitecto de la obra fue el se√Īor Benjam√≠n Pe√Īa; el jefe de obras fue Manuel Lucena, antiguo alumno salesiano; el jefe de estructuras de concreto, fue Manuel Pascual, quien muri√≥ cuando daba los √ļltimos retoques al busto de San Juan Bosco que aparece en la fachada.

Los donantes de las campanas fueron: de la mayor “San Juan Bosco”, el Dr. Anselmo Alliegro, el se√Īor Adolfo y Ferm√≠n Garc√≠a, la se√Īora Delia Mart√≠nez de Su√°rez y los se√Īores Fl√≥rez, Lamelas y Caballeira; del “Sagrado Coraz√≥n de Jes√ļs”, el se√Īor Tom√°s L√≥pez Mart√≠nez; de “Nuestra Se√Īora de la Caridad”, el Coronel Pablo de la Cruz y se√≥ra Clara Giner√©s de Cruz; de la “Mar√≠a Auxiliadora”, las Socias de la Archicofrad√≠a; de la “San Jos√©”, la se√Īora Josefina Aguirre viuda de Du Bouchet. Las campanas del reloj fueron donadas: la Mayor por la familia Gonz√°lez; la mediana, por el se√Īor Jes√ļs cumplido, y la menor por la se√Īorita Julia Ru√≠z Adam. El reloj fue instalado por el mec√°nico-relojero de la Habana Pepe Andr√©s.

Esta casa por ser la continuaci√≥n de la Instituci√≥n Incl√°n, en cuanto a Casa Salesiana, ha sido la sede del Inspector; al inaugurarse el Colegio “San Juan Bosco”, el padre Vicente Garnero dispuso que la Comunidad de esta Casa y la del Colegio estuvieran bajo autoridad del Director del Colegio, hasta que en septiembre de 1950 el nuevo Inspector, Antonio Ragazzini, dispuso la separaci√≥n, constituy√©ndola casa regular al ser nombrado Director el padre Felipe de la Cruz, hasta enero de 1951 en que fue nombrado Rafael M. Mercader como Rector de la Iglesia; continu√≥ si√©ndolo el Isidro Fern√°ndez que hab√≠a sucedido a Juan Fioroni en septiembre de 1949.