María Auxiliadora - Habana Vieja

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Su fundación data de 1702. Por este tiempo se había empeñado con afectuoso interés, el ‘’Obispo Monseñor Diego Evelino de Compostela’’ – el cual había mandado a construir el templo de ‘’Nuestra Señora de Belén’’, mas tarde llamado ‘’Santa teresa’’ (hoy ‘’María Auxiliadora’’) – en la fundación de las Carmelitas Descalzas en Cuba. Habiendo alcanzado que vinieran estas a fundar a la habana a petición de un matrimonio que ofrecía ayudarlas con su caudal, las acogió con paternal solicitud a su llegada a tierras cubanas en enero de 1702. Sin embargo el ‘’Doctor Francisco Moreno’’ y su esposa, ofrecían a las religiosas de vida contemplativa un lugar inadecuado para la vida que ellas llevaban de silencio y oración. Parece haber sido por la plaza de la antigua ‘’Iglesia de San Francisco’’, frente a la lonja del comercio. Las madres, al no aceptar el lugar ofrecido por no reunir las condiciones adecuadas, se encontraron con la ira de don Francisco, el cual les dio como solución, que regresaran a Cartagena de Indias, Colombia, de donde habían venido. Fue entonces cuando el padre de todos, aquel buen obispo, tomo la protección de las desamparadas religiosas, alojándolas provisionalmente en la ‘’Iglesia del Santo Cristo del buen viaje’’. La primitiva ‘’Iglesia Nuestra Señora de Belén’’, en la esquina de Compostela y Teniente Rey, se estaba construyendo junto a los solares y casas destinadas a la atención a los niños huérfanos. Ante la situación urgente y desesperada en que se vieron las MM Carmelitas Descalzas – entre las cuales había una cubana – el obispo Compostela les regalo dicha iglesia, acondicionándola para que respondiese a las necesidades de una comunidad de contemplativas: rejas, coro, clausura, etc. y al lado se construyo el ‘’Monasterio de Santa Teresa de Ávila’’. Las referidas religiosas realizaron su fundación el 25 de enero de 1702. A partir de dicha fundación, la calle de Tte. Rey comenzó a llamarse Santa Teresa por el nuevo nombre del templo ya citado. La antigua ‘’Iglesia de Santa Teresa’’ – hoy ‘’María Auxiliadora’’ – fue reedificada medio siglo más tarde en tiempos del ‘’Obispo Morell de Santa Cruz’’.

Nuestro templo también tiene su incidencia en la cultura de nuestra patria – ‘’Cirilo Villaverde’’ – en su ‘Cecilia Valdez’’, la menciona – y en su altar mayor celebro la eucaristía primera de su sacerdocio el novel presbítero ‘’Félix Varela y Morales’’, alboreando el siglo XIX.

Así, consumido por los trabajos y por su caridad, el 29 de agosto de 1704 falleció el ilustre prelado, Mons. Diego Evelino de Compostela a los 69 años de edad y 19 de episcopado, dejando huella imborrable en toda Cuba. Se le hiso honrar poniendo su nombre a una de las calles de la ciudad de la habana, precisamente la que pasa al frente del antiguo convento de las MM Carmelitas Descalzas. Ese mismo día fue inhumado en lo que es hoy el templo de ‘’María Auxiliadora’’. Su sepulcro se abrió en la pared, del lado del evangelio y hacia el medio de la iglesia. Los restos de Mons. Compostela reposaron largos años en la antigua Santa Teresa, hasta que las MM Carmelitas Descalzas, impulsadas por las circunstancias de los tiempos, tuvieron que fijar en otro lugar más aislado su monasterio y lo trasladan al templo de Santa Teresa de Jesús en el Vedado.

También el primer obispo de la diócesis habanera, ‘’Mons. José de Trespalacios’’ dispuso ser enterrado en este mismo templo, y en efecto estuvo en el enterrado desde su muerte, ocurrida en octubre de 1800, hasta agosto de 1819, en que fue trasladado a la capilla de Loreto de la ‘’SMI Catedral de La Habana’’. La vida de este convento y templo continuo sin grandes contrastes ni hechos, salvo alguno curioso, como el regalo de la imagen de ‘’Nuestra Señora del Carmen’’ – en 1762 – al Rev. P. Juan de Canyedo para la ermita del Carmen – hoy parroquia – de Santa Clara.

Al trasladarse las MM Carmelitas Descalzas al Vedado, alrededor del año 1927, alquilan entonces el local de la iglesia a la ‘’Droguería Sarra’’ que lo utiliza como garaje de camiones.

En agosto de 1932 el inspector de los Salesianos ‘’P. Luis Pedemonte’’ alquila la iglesia a las Carmelitas y le confía al ‘’P. Salvador Herrera’’ de la comunidad de Guanabacoa el restablecimiento del culto y la fundación del ‘’Secretariado Salesiano de Cooperación y Propaganda’’. No fue tarea fácil pues los altares estaban arrancados y los pisos seriamente dañados, sin embargo el P. Salvador sin dejar sus obligaciones en el ‘’Colegio de Guanabacoa’’ emprendió la gradual restauración del templo en el cual, hechos los arreglos indispensables, celebro el mismo la primera misa sobre un improvisado altar. La iglesia fue rebautizada como ‘’María Auxiliadora de los Cristianos’’ y el 26 de abril de 1933 el ‘’Vicario General de la Arquidiócesis y Cooperador Salesiano, Mons. Manuel Arteaga’’ bendecía el altar de ‘’Don Bosco’’ presidido por un cuadro pintado por el ‘’P. Guillermo Beguerisse’’.

Es justo destacar la figura del ‘’P. Salvador Herrera Fons’’, que desde el inicio de la obra fue designado ‘’Capellán de la Iglesia de María Auxiliadora’’. Mientras no paso a residir definitivamente en Compostela venia, al principio los domingos, después martes y jueves desde Guanabacoa. Organizo primero la ‘’Archicofradía de María Auxiliadora’’ y después se dedico a la inscripción y organización de los ‘’Cooperadores Salesianos’’ que tanto le ayudaron. A él se deben la devoción de los martes dedicados a ‘’Don Bosco’’, la de los nueve martes solemnes en preparación a su fiesta del 31 de enero, el librito y la tan conocida replica. En abril de 1936, habiendo los Salesianos aceptado el ‘’Colegio de Güines’’, el Inspector ‘’P. Pascual Richettta’’ lo nombra director del mismo.

Los sucesivos rectores de la iglesia llevaron a cabo una fecunda labor pastoral y social confiriéndole, sin habérselo propuesto en los comienzos, el carácter de Santuario: se organizaron las populares procesiones para la fiesta de ‘’Don Bosco’’, la publicación de la revista ‘’La Virgen de Don Bosco’’ con fines informativos y vocacionales. Durante el rectorado del ‘’P. Juan Fiorini ‘’ se reúne el dinero para la compra del templo, hasta ese momento alquilado a las Carmelitas. Se crean escuelas nocturnas para obreros en la que se imparten clases de mecanografía y taquigrafía, se siguen alquilando y comprando locales aledaños con funciones Sociales, se establece un dispensario médico popular totalmente gratuito con todos los recursos: Laboratorio, Farmacia, Servicio de Odontología, Rayos X, etc. Se crea un comedor infantil para niños pobres, una escuela de barbería y un oratorio infantil con más de 120 niños. En 1953 con la creación de la nueva Inspectoría de las Antillas se comienza a editar el ‘’Boletín Salesiano de las Antillas’’ lo que significo la instalación de una imprenta con todos sus recursos y la enseñanza técnica de los jóvenes de la ‘’Escuela Grafica Don Bosco’’. También funciono una librería Salesiana.

En Agosto de 1960, tras algunas amenazas, el ‘’P. Francisco Erdei’’ que era el director de la casa, tuvo que salir de Cuba ocupando su puesto el ‘’P. Rafael Giordano’’ hasta Junio de 1961, fecha en que se vio precisado también él a salir. Como casa Imspectorial desde que fuera nombrado Inspector el ‘’P. José Gonzales del Pino’’, a la muerte del ‘’P. Florencio Sánchez’’ en 1957, esta casa acogió a todos los Salesianos de la isla que habían tenido que abandonar sus respectivas casas en virtud de la Ley de la Nacionalización de la enseñanza de Junio de 1961. Desde el mes de Abril el ‘’P. Gonzales del Pino’’ estaba asilado en la embajada argentina y desde allí fue disponiendo la salida de los Salesianos de Cuba. El 15 de Septiembre es detenido el ‘’P. Rafael Mercader’’ y obligado junto con los ‘’PP. Miguel Hernández’’, ‘’Jorge Du Breuil’’, ‘’Fernando Perdomo’’, ‘’Juan Dlusztuz’’ y ‘’Nuncio Bordonaro’’ a abordar el vapor español ‘’Covadonga’, junto a otros 126 Sacerdotes diocesanos y regulares de toda Cuba con destino a España.

Como consecuencia de lo relatado anteriormente, queda al frente de la casa de Compostela el ‘’P. Higinio Paoli’’ junto a los coadjutores Juan Riera, Anastasio Cano quien muriera poco después, Evelio Alonso y Manuel Hernández. También estuvo en esta casa hasta 1964 el ‘’P. Rodolfo Slezak’’ quien pidió su regreso a Checoslovaquia. Comienza una nueva etapa.

Loa años posteriores no fueron fáciles, ni para los Salesianos ni para la iglesia Cubana en general. El trabajo, el sudor, los desvelos puestos en cada obra se habían perdido de la noche a la mañana. Sin embargo, poco a poco con la fe puesta en Dios, en la Auxiliadora y en Don Bosco, se va reorganizando aunque con limitaciones, todo lo que se permite: catequesis, oratorio, grupos juveniles, Cooperadores, etc. Surgen las primeras vocaciones en esta etapa. Los postnovicios vienen a esta casa a continuar su formación.

Ha habido cambios en la dirección de la casa. Al ‘’P. Higinio Paoli’’ le suceden los ‘’PP. Juan Ballari (1979)’’, ‘’Juan Artale (1988)’’, ‘’Orlando Cejas (1990)’’, ‘’Bruno Roccaro (1991)’’, ‘’Rafael Giordano (1995)’’, ‘’Guillermo García (1996)’’, ‘’Ramón García (2005)’’, ‘’Andrzej Borowiec (2009)’’ y ‘’Miguel Ángel Fernández (2012)’’.