El Adviento: un maravilloso y oportuno tiempo

Hemos dado inicio en la Iglesia al tiempo del Adviento, cuatro semanas, aunque no completas, que nos permiten prepararnos para celebrar la Navidad, el nacimiento del Salvador. Invito a todos que aprovechemos al máximo las diferentes experiencias que serán momentos oportunos para renovar nuestra vida como cristianos al servicio del Evangelio. Un tiempo que nos invita a practicar la reconciliación con Dios y con los hermanos. Un tiempo de renovación interior, de conversión, de amor. El adviento nos prepara para celebrar con gozo la venida del Hijo de Dios al mundo, la presencia de Jesús en medio nuestro.

Me gustaría hacerles algunos regalos espirituales que sean aliciente para vivir en profundidad este maravilloso y oportuno tiempo. Haré uso de algunas frases del escritor Pablo Coelho, en su libro: “El alquimista”. Para vivir intensamente el adviento necesitas:

-Sé profeta de lo que crees, profesas y celebras. “Dios escribió en el mundo el camino que cada hombre debe seguir. Sólo hay que leer lo que Él escribió para ti”. Anuncia y comparte la experiencia que tienes de Dios. ¿Hablas de Dios como de un gran amigo? ¿Qué dices o cuantas acerca de tu relación con Él? ¿Qué es lo que Él ha escrito para ti y que tú debes hacer para hacer presente su Reino? ¿Cuál es tu vocación y misión como testigo de la Palabra? Recuerda que “cuando se ama, las cosas adquieren aún más sentido”.

-Vive intensamente tu sacerdocio bautismal. Ese sacerdocio que se manifiesta en el servir y no en el ser servido. Un sacerdocio que dé Vida en abundancia a los otros porque ofreces lo mejor que llevas contigo, tu mayor Riqueza, tú mejor Tesoro. Has de lo ordinario de cada día lo más extraordinario, lo que dé sentido y felicidad a los que te rodeen. “Las cosas simples son las más extraordinarias, y sólo los sabios consiguen verlas”. “Sólo quien encuentra vida puede encontrar tesoros”. Aléjate de todo lo que te impida brillar como luz de Dios en donde quiera que te encuentres. Rechaza todo lo que te mueva a ser indiferente, a servirte solo a ti, a destruir en vez de edificar. Aprende de los errores que has cometido para que tu manera de servir día a día sea cada vez más perfecta, original y única, al modo de Jesús. “Cuando todos los días parecen iguales es porque las personas dejaron de percibir las cosas buenas que aparecen en sus vidas siempre que el sol cruza el cielo”; además “todo lo que te sucede una vez, puede no suceder nunca más. Pero todo lo que sucede dos veces, sucederá ciertamente, una tercera”.

-Contempla y experimenta el Reino al cual perteneces. Un Reino que se hace presente y actual cuando eres capaz de mostrarlo en amar sin medidas, intensamente. Cuando muestras con tus palabras y actos al Jesús que nace para darnos Vida Eterna. Cuando descubres que hay mayor alegría en dar que en recibir. Cuando estás convencido, y en eso pones tu confianza y tu esperanza, de que “la simple existencia de este mundo es la garantía de que existe un mundo más perfecto que él”.

Que el Señor les bendiga y guarde siempre en su Amor.

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