Periodo Estival y descanso

Siempre por estas fechas tenemos la necesidad de descansar del trabajo cotidiano y “recargar las pilas”. Cada vez más podemos percibir cómo decrece el número de horas laborales y aumenta el tiempo de asueto. Muchos empresarios ofrecen a sus trabajadores un ambiente más idóneo para su descanso y que se sientan bien; es verdad que, muchas veces, con la intención de que produzcan más… En muchas naciones se ofrecen servicios de todo tipo para que la persona humana disfrute de su tiempo libre.

Pienso, que sería oportuno el ver cómo aprovecho el tiempo que no laboral ni estudiantil. El descanso veraniego no debiera ser un tiempo de mero ocio. Podemos vivir estos momentos de forma creativa en donde, además del descanso físico, crezcamos espiritualmente. A ello, nos puede ayudar:

- La lectura de un buen libro ¿Por qué no la Biblia?

- La audición de una refrescante música en donde podamos meditar en medio de tanto ruido que nos hace daño. Necesitamos tener momentos de silencio en nuestra vida.

- El dedicar más tiempo a la familia.

- Realizar algún paseo a la naturaleza y observar y oír tantas maravillas que durante otras épocas del año no podemos.

- El visitar a los amigos y disfrutar de su compañía.

- Dedicar un poco más de tiempo a la oración, a la confesión y a la Santa Misa.

- Hacer algunas buenas obras con el prójimo.

- Ver alguna película interesante,  un buen ballet, escuchar un concierto…

Cada uno debiera ver la mejor manera para que este tiempo de verano, que pasa tan deprisa, sea provechoso en la construcción de nuestra persona humana y cristiana.

¡Feliz verano 2015!

Con el aprecio de siempre

Miguel Ángel Fernández, sdb

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