¡Comenzó el PROFAJ-Cuba!

profaj-cuba

La Habana. - En la actualidad la Pastoral Juvenil Salesiana ofrece itinerarios para formar animadores salesianos según las distintas necesidades y múltiples realidades del orbe: monitores, líderes, voluntarios, agentes pastorales. En nuestra región antillana el Programa de Formación de Animadores Juveniles (PROFAJ) ha preparado a muchos jóvenes para desempeñarse como animadores en ambientes juveniles.

En Cuba desde inicios de la década del 2000 las diócesis asumieron programas con esta finalidad y el PROFAJ dejó de existir. Afortunadamente, después de años de preparación, este abril se materializó una nueva temporada del Programa para 25 jóvenes de seis obras salesianas –cinco de Salesianos de Don Bosco y una de Hijas de María Auxiliadoras-; con lo que se pretende promover el desarrollo integral de los animador en todas las dimensiones de la persona, ayudándoles a descubrir y potenciar su capacidad de liderazgo, inspirándose en estilo educativo de Don Bosco y Madre Mazzarello para asumir compromisos en sus comunidades.

La primera etapa trascurrió en la Casa Madre Mazzarello de Peñalver del 26 al 29 de abril, con la presencia del salesiano Manel Morancho, Delegado de Pastoral Juvenil Salesiana, y Salesianos Cooperadores quienes animarán la experiencia en Cuba, formando un equipo conjunto con las Hijas de María Auxiliadora.

Con el “damhi ánimas” Don Bosco no solo dejó su programa de vida, sino que marcó el carácter específico, el sello propio, el estilo pastoral del carisma salesiano: la animación. Toda acción salesiana comienza por el llamado al joven al encuentro con Cristo desde su propia vida, o sea, desde su entorno, sus valores y sus aptitudes de base y prosigue ofreciéndole un proyecto de santificación cotidiano, sencillo y realizable para alcanzar la deseada visión de “buenos cristianos y honrados ciudadanos”. En la base de esta animación está el invitarlos en un clima familiar a compartir el tiempo libre, los hobbies, los conocimientos técnicos profesionales, los talentos y competencias en torno a un proyecto compartido que tiene como elemento común la celebración de la fe. Es lo que llamamos el criterio oratoriano. También desde el punto de vista de Don Bosco esta tarea no solo era de sacerdotes y monjas sino además de laicos que habiendo recibido tal formación para su vida se convirtieran en corresponsables de la misión salesiana.

Éxitos al PROFAJ. Acompañémoslo con nuestra oración.

Por Alejandro Satorre Morales

Etiquetas: , , ,

Deja un comentario