“Para que todos tengan vida con el teatro”

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Santa Clara, 3 de febrero. – El teatro, un viejo anhelo de la obra Obra salesiana de Santa Clara, volvió para poner punto final a la intensa jornada cultural que desde el centro de Cuba regaló al “padre y maestro de la juventud”. Luego de acoger a los artistas santaclareños en sus conciertos homenajes en torno a la Fiesta litúrgica de San Juan Bosco; fueron los del patio los encargados del colofón del “Festival Juan Soñador”. El estreno del musical “M. & S. para que todos tengan vida” convocó a 40 muchachos y 10 animadores devenidos actores, coach, técnicos, escenógrafos para lograr una puesta en escena que devolvió la confianza en el teatro, no solo como espectáculo para el disfrute, sino como ejercicio para la vida por el potencial educativo y pastoral que contiene. Con pequeñas modificaciones al guion original, de Nico Montero, la versión cubana vuelva a hacer que la magia del teatro enfrente en escena a dos de los grandes frutos del Oratorio de Valdocco: Domingo Savio y Miguel Magone.

El primero representando la generación de los primeros salesianos, el otro signo de la juventud actual. El tiempo y el espacio desaparecen con la visita de Ángela que trae una cadena de sucesos que implican a Fran, Sandra, Pelos, Yai, Nuria, Bull, Johni y otros que preparan un pique de hip-hop donde se van a dirimir muchas diferencias; y a los oratorianos que organizan una fiesta para agradar a Don Bosco.

Finalmente, la fiesta se convierte en una alegoría al ideal de vida que el Santo quiso para los jóvenes. Una grata sorpresa para la mayoría clausuró la noche, la entrega del Premio “Gente Maravillosa” a la salesiana cooperadora Ana del Carmen Urquijo Sarmiento, quien actualmente coordina la Pastoral Juvenil en esta Casa.

Con este reconocimiento los jóvenes expresan su cariño y gratitud a quienes han dedicado su apostolado a ellos. Con la sencillez que la caracteriza Anita aceptó el agasajo asegurando que todo lo que hace y seguirá haciendo es por el bien de los jóvenes.

Con el apoyo técnico del Estudio “Padre José Vandor”, del Centro Local de Salesianos Cooperadores y la comunidad Salesiana de Santa Clara, los muchachos devolvieron el esplendor a la colina del Carmen que ilumina a la ciudad con el arte, símbolo de belleza y bondad, sin dejar de tener claro que lo más importante no es el acto final, sino la creación y el empeño en tantos días para mantener vivo el carisma y la espiritualidad salesiana. Por: Alejandro Satorre Morales

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