Juegos Salesianos del Centenario en Cuba

Santiago de Cuba.- La celebración del centenario de la Obra salesiana en Cuba motivó retomar los Juegos Salesianos que no se realizaban desde el 2010. Por tal razón, la Casa santiaguera acogió del 8 al 13 de agosto a casi 70 muchachos junto a sus animadores y voluntarias proveniente de España y Alemania, convirtiéndose, una vez más, en un volcán de juventud plena, fe y alegría. De tal manera, todos fueron los protagonistas de una experiencia inolvidable.

La jornada inaugural fue animada con música, coreografías, bailes y hasta conga santiaguera. Cada casa hizo su presentación con ideas hermosas y originales. Wilgen Cancio Álvarez, SDB, Delegado de los Salesianos en Cuba, invitó a los jóvenes a compartir, gozar el clima de familia, conocer al otro, retomar la experiencia de otros jóvenes que la iniciaron y a ser continuadores de lo que otros construyeron, más allá de las competencias. Un joven de cada Casa participó en el juramento deportivo, momento especialmente emocionante donde prometieron amar a Dios sobre todas las cosas, el cumplimiento de la disciplina y la ética propia de los deportistas.

Después del momento de oración conducido por el padre Manel Morancho, SDB, para poner en las manos del Señor esta experiencia, aconteció el recorrido de la antorcha, terminando en un pebetero que encendió el fuego que viene del Espíritu y que terminó custodiado por el único y hermoso corazón salesiano.

Así comenzaron intensas jornadas en las canchas de la casa santiaguera y la pista de rekortán de la Ciudad Deportiva, el sello distintivo, tal como se esperaba, fueron la alegría y la amistad con las competencias de futsal, kikingball, voleybol y atletismo, en sus versiones masculinas y femeninas, quedando Santiago de Cuba en primer lugar; Camagüey, segundo; Habana Vieja, tercero; La Víbora, cuarto y en quinto lugar, Santa Clara. Alcanzando el Trofeo Campeó de los Juegos Salesianos, los santiagueros.

En la noche de la Clausura, en un gesto de amistad y agradecimiento, el equipo de Santiago de Cuba entregó este trofeo de Campeones a Yikai, quien fuera su dedicado animador y entrenador, a quien mucho agradecen por sus resultados obtenidos.

Con una hermosa Eucaristía y un merecido día de playa, terminaron estos días que coincidió con el Día Internacional de la Juventud. En la noche, las premiaciones, acompañadas con una coreografía “Cien Años de Historia” presentada por la casa santiaguera para disfrute colectivo. El Premio a la Salesianidad, clásico en estas experiencias que simboliza la espiritualidad salesiana manifestada tanto en las competencias como en la convivencia, expresiones de solidaridad, amistad y contagiosa alegría, fue entregado por el padre Wilgen a un joven de La Habana Vieja, José Antonio Santos Isers, conocido como El Mariachi, quien hizo honor a su carisma regalando a los presentes una preciosa canción.

Así, con la certeza de volverse a ver, todos regresaron a casa como campeones de la alegría y la amistad. Y como dice un himno de Boy Scouts: “No es más que un hasta luego, no es más que un breve adiós…”

Por Caruchy Castellanos

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