Tarde de homenaje al Siervo de Dios Padre Vandor

padre-vandor

Santa Clara, 21 de octubre. - Treinta y nueve años nos separan del último octubre del padre Vandor, sin embargo los santaclareños se aferran al dulce recuerdo del insigne sacerdote y lo devuelven en sus poemas, en el sentir de los mayores y en la voz de los jóvenes que siguen sus huellas espirituales. Lo traen de regreso en tardes de homenaje como la acontecida este 20 de octubre en la Iglesia del Carmen.

Durante la velada se ofreció actualización de la marcha del proceso de beatificación de Siervo de Dios José Vandor, en la voz del padre Bruno Roccaro, quien comentó que estamos a la espera de un milagro por su intercesión que permita confirmar sus virtudes heroicas, estudiadas y aprobadas por expertos del Vaticano. Se proyectó la conferencia “Perfil literario del Padre Vandor”, donde la joven Yuliana Denis Pino resaltó los valores de su obra literaria aun cuando “no podemos referirnos al padre Vandor como una de las voces más sobresalientes si en materia de estructura literaria o composición poética se trata, pero presentar su obra es presentar el espíritu que la animo a escribir, el deseo de evangelizar también a través de la escritura como don indiscutible recibido de Dios. Merece un reconocimiento especial su retórica tanto oral como escrita y la conciencia lingüística con la que aprendió y puso en práctica el español. Así encontramos, poesías, saludos y mensajes, acrósticos, consejos, meditaciones; todos escritos con esa inspiración que solo puede emanar de Dios Padre y que, sin importar las dificultades idiomáticas, teniendo en cuenta que su lengua natal era el húngaro, evidenciaban su profunda confianza en Jesús y en la Virgen, su entrega y su amor al prójimo, y un admirable sentimiento de pertenencia hacia esta tierra que lo acogió”. La tarde tuvo un colofón artístico con la presentación de la solista Yaila Corcho, por lo que devino homenaje también a la Cultura Cubana en su Día.

El padre Vandor, continúa estando en la memoria de muchos fieles que lo recuerdan como un valiente sembrador de paz, un hombre de profunda unión con Dios, un educador sabio, un sacerdote ejemplar. Y así, unidos al testimonio de quienes lo conocieron, rezamos para que su fama de santidad toque los corazones del mundo y podamos verlo inscrito en el libro de los santos.

Por: Alejandro Satorre Morales


Etiquetas: ,

Deja un comentario