Testimonio - Seguimos tus pasos con corazón fortalecido en el carisma Salesiano

Grupo de Manguito

Los días 4 y 23 de febrero fueron dos grandiosos encuentros para la Familia Salesiana y los jóvenes cubanos del  Movimiento Juvenil Salesiano; recibimos dos grandes representantes de Don Bosco y de María Mazzarello: el Rector Mayor Don Ángel Fernández Artime, décimo sucesor de Don Bosco y Madre Yvonne Reungoat Superiora General de las Hijas de María Auxiliadora en el mundo. Fue emocionante poder compartir estas visitas así esperada. Con nuestro amado Rector Mayor, nos encontramos en la casa de las FMA en Peñalver con una grande presencia de jóvenes, adolecentes y niños de todas las obras salesianas. Su entrada fue maravillosa y extraordinaria, no quedó nadie al que no le diera la mano siempre con una sonrisa de alegría. Nos contó su historia, cómo llegó a ser salesiano hasta su puesto actual, que provenía de una familia de pescadores humildes, ayudando a su padre desde muy joven. Descubrimos cómo el Señor llama a construir su Reino con infinita fantasía. Él guía nuestro camino, con sueños más grandes que tampoco uno puede pensar. En la eucaristía, centro de comunión entre nosotros, fue también emocionante escuchar que la santidad salesiana cubana  tiene un grande representante en el padre José Vandor.

Febrero fue un mes corto como siempre, pero muy rico en alegrías este año. No podría faltar la Madre después del Padre. Tuvimos así la oportunidad de tener la presencia de Madre Yvonne. El encuentro para esta ocasión fue en el hermoso santuario de María Auxiliadora en La Habana Vieja. Al entrar recibió un gran aplauso de todos los presente, pero ella con su carisma de Madre sencilla, caminó saludándonos y con una palabra a cada uno, gozosa de estar entre nosotros. Agradecidos de haber tenido la oportunidad de encontrarla personalmente y sentir su palabra, su abrazo de Madre, con su mirada que animaba nuestro corazón a tener esperanza y no perder la gana de ser constructor de nuestra historia, también sentimos orgullo de animar la Eucaristía en su presencia.

Como Familia Salesiana fue un gran honor recibir a nuestro Padre y Madre. Estos dos encuentros nos han fortalecido espiritualmente, es un gran privilegio sentirse continuadores de esta presencia salesiana en la tierra cubana. Las palabras del padre Wilgen Cancio que dijo a la Madre, mostraron nuestros más profundos sentimientos al expresarle que no tenga miedo, que el carisma salesiano no se muere en Cuba y agradecerle por las hermanas que fueron a Manzanillo y que lo encantaron con Don Bosco, tanto que hoy él es sacerdote y Consejero de Cuba en Las Antillas.

Gracias Padre, gracias Madre, por la cercanía y por no olvidarse de nosotros, también sus hijos queridos de Manguito.

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